Lunes, 23 de Noviembre de 2020 | 10:34

Las exportaciones y el desarrollo argentino

Por Federico Vaccarezza, Magister en Relaciones Comerciales Internacionales (UNTREF), Profesor de Economía de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV).

fvaccarezza@undav.edu.ar

Nuestra economía atraviesa actualmente por una situación crítica. La deuda externa creció en el segundo trimestre de 2019 hasta superar los U$D 275.000 millones. Un 62% de este monto está nominado en dólares estadounidenses.

 

Tal como postulara acertadamente el economista argentino Marcelo Diamand, durante décadas las políticas económicas han pendulado entre dos modelos: El primero denominado “Sustitución de las Importaciones” el cual ha mostrado sus limitaciones dado que a medida que la economía profundiza sus esfuerzos industrializadores comienza a demandar cada vez más dólares para sostener su crecimiento poniendo presión sobre el conjunto de la economía. El segundo modelo es el de la liberalización económica y financiera que remueve todos los controles del Estado y permite a los principales operadores de mercado hacer negocios financieros generando un endeudamiento externo insostenible en el tiempo. Cada uno de estos modelos económicos genera su propia antítesis y así hemos caminado en círculos durante décadas sin darnos cuenta que, por cada ciclo de fracasos, los argentinos vamos perdiendo capacidades productivas.

 

Nuestra economía necesita imperiosamente de las divisas para poder consumir aquellos bienes que no se producen internamente producen sean estos insumos o bienes de capital para sus procesos productivos o como producto final. Esos dólares necesarios se pueden obtener de las exportaciones de bienes y servicios; inversiones; transferencias; o endeudamiento exterior. Así lo hacen todas las economías y las más exitosas lo alcanzan mediante la generación de dólares comerciales por exportación, pero ¿Por qué nuestra economía no hace lo mismo?

 

Las exportaciones son un componente sumamente importante de nuestra economía. Cuanto más exportan las economías, mayor es la cantidad de dólares que ingresan para cubrir la demanda de divisas. En el cuadro siguiente, puede apreciarse una serie de economías que a pesar de su diversidad tienen algo en común: Todas poseen un elevado grado de participación de las exportaciones como componente del Producto Bruto Interno (PBI).

 

                                                       Fuente: Elaboración propia en base a datos del Banco Mundial.

 

Economías con estructuras económicas tan diversas como Alemania; México; Corea o Chile poseen una mayor participación de las exportaciones sobre el PBI en comparación con la Argentina. Alemania es le tercera economía exportadora mundial solamente superada en valor por Estados Unidos y China. La misma posee un componente de exportaciones equivalente al 46,9% del PBI; le siguen Corea 45,3%; México 34,6% España 32,9% Italia 29,9% y Chile 29,9% entre otras. 

 

De estas 14 economías seleccionadas, la Argentina es la que posee la participación porcentual más baja de exportaciones en relación al PBI y también una de las más bajas del mundo: Entre 191 economías relevadas por el Banco Mundial, el nivel de exportaciones sobre PBI de Argentina ocupaba el puesto 183, solamente superados por: Nigeria 10,7%; Pakistán 10,6%; Tayikistán 10,5%; Comoras 9,9%; Etiopia 9,4%; Sudán 8,2% y Burundi 6,4%. El bajo desempeño exportador de la economía argentina ha generado una restricción a las divisas necesarias para potenciar su desarrollo.

 

En resumen, salir definitivamente del estancamiento en el que nos encontramos hace décadas y encaminarnos hacia un modelo de desarrollo sostenible requiere pensar nuevos ejes en el delineamiento de la política económica centrados en la exportación.

 

La Promoción de Exportaciones: Nuevos ejes para la política economía

Para retomar la senda del crecimiento y superar definitivamente las restricciones estructurales que limitaron históricamente nuestro desarrollo es imprescindible duplicar en los próximos cuatro años el nivel de exportaciones sobre Producto Bruto Interno (PBI). Para mantener una macroeconomía estable nuestro país necesita hacerse de un ingreso de exportaciones de U$D 90.000 millones anuales. Una cifra 33% superior a los U$D 60.000 millones que ingresan actualmente.

 

Por otro lado, la situación actual de la economía internacional no es de las más favorables: Los términos de intercambio de los productos que nuestra economía exporta están muy lejos de los valores internacionales del periodo 2005-2012; Brasil se encuentra al borde de una recesión con una demanda estancada; las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos ponen en riesgo el crecimiento del comercio mundial; los países desarrollados aumentaron las restricciones al comercio y disponen además de cuantiosos recursos de apoyo público y financiero  para desplazar a los competidores más débiles. Si en el comercio no se gana abriendo y ocupando nuevos mercados se gana desplazando competidores, algo que los argentinos pareciesen no haber entendido nunca. Los resultados, fueron los siguientes:

 

                       Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de la Producción y Trabajo (2018).

 

Este grafico no es nuevo, ni es una cuestión coyuntural es un problema de estructura productiva y atraviesa varias gestiones económicas. Es imprescindible comprender que esta situación es reversible y que se necesitan de las políticas públicas apropiadas para aumentar las exportaciones. Se necesitan urgente de instrumentos fiscales; crediticios; financieros; comerciales. ¿Cómo es posible que economías de un grado de desarrollo avanzado subsidian de manera abierta o encubierta a sus exportadores y una economía de tamaño mediano le imponga derechos de exportación a su industria?  ¿Cómo es posible que la mayoría de nuestras empresas industriales no puedan acceder a líneas de crédito para exportación competitivas? 

 

Otro de los aspectos relevantes es el de la estructura fiscal: Actualmente, los derechos de exportación representan el 2,39% del PBI en cambio, el gasto público en el apoyo los regímenes de promoción industrial equivalen a $ 119.000 millones (0,63% PBI) y los regímenes de promoción comercial $ 24.000 millones (0,14% PBI). ¿Qué se desprende de esta ecuación fiscal? Sencillamente que la política económica pone un cepo anti-exportador penalizando a los exportadores. 

 

 Un modelo económico que contemple superar de una vez por todas los errores del pasado requiere repensar los estímulos de apoyo a la exportación en su conjunto. Se necesitan urgentes políticas de desarrollo con eje en las 9.500 empresas exportadoras que todavía quedan, con líneas de financiamiento de rápido acceso para exportar y estímulos fiscales diferenciales. Una política económica que prevea aumentar el ingreso de dólares comerciales en un contexto internacional adverso requiere un rol de Estado activo para el establecimiento de una política productiva y comercial estratégica.

 

Lo que viene en los próximos meses nos presenta un desafío, pero, también la oportunidad de aprender de los errores del pasado para poner definitivamente los cimientos de una nueva economía moderna, exportadora e integrada al mundo.

 

 

Revista Desafío Exportar

Fuente: www. NetNews.com.ar

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