Jueves, 29 de Octubre de 2020 | 05:36
MEDIO AMBIENTE 29.05.2020

Cómo maximizar la productividad de manera sustentable

Especialistas del INTA aseguran que es posible intensificar la actividad de los sistemas agrícolas y, a la par, mitigar la emisión de gases de efecto invernadero. Para lograrlo es necesario incorporar herramientas, como la siembra directa, la rotación de cultivos y la integración de la agricultura con la ganadería. 

En los últimos 65 años, la actividad humana aumentó en un 80 % las emisiones de dióxido de carbono (CO2), mientras que duplicó la tasa de emisión de metano (CH4) e incrementó entre un 40 y un 50 % las concentraciones atmosféricas de óxido nitroso (N2O).

De acuerdo con el Quinto Informe de Cambio Climático, publicado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la mayor fuente de incremento de los gases de efecto invernadero (GEI) provino de la generación de energía, el transporte y la industria. Por su parte, la agricultura, la ganadería y los cambios en el uso de la tierra contribuyeron con no más de un tercio de las emisiones.

Ahora bien, ¿es posible reducir la emisión de GEI y mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 °C? ¿qué rol cumple el sistema agrícola en este objetivo? ¿es posible maximizar la productividad de manera sustentable? ¿cómo impacta el cambio climático en el sector?

Para Miguel Taboada –director del Instituto de Suelos del INTA Castelar–, se puede maximizar la productividad del sistema agrícola y reducir la emisión neta de gases de efecto invernadero, lo que incluye a la captura de CO2 atmosférico por las plantas. Esto es posible y necesario para la adaptación al cambio climático. “Nuestra agricultura debe buscar una intensificación sustentable que reduzca el impacto ambiental y social”, subrayó.

Para esto, es importante incluir las mejores prácticas de manejo de suelos y cultivos que contribuyan a este propósito, según la condición especifica de sitio a nivel de predio, cuenca o región. En este sentido, recomendó las rotaciones de cultivos, la reducción de la erosión hídrica y eólica y la desertificación, la siembra directa, la nutrición de suelos y cultivos con una adecuada tecnología de fertilización, la integración de agricultura con ganadería, entre otras.

“Estas prácticas –eje del ciclo de conferencias “El sector agropecuario frente al cambio climático” para junio y julio– deben resultar en una menor emisión de GEI, mayor captura de carbono en los suelos, mayor eficiencia en el uso del agua, mayor diversidad y actividad biológica en los suelos y uso adecuado y responsable de agroquímicos”, especificó.

Con respecto al impacto del cambio climático en el sector agropecuario, Taboada no dudó en asegurar que “los países de Latinoamérica presentan una marcada heterogeneidad en cuanto a las amenazas de origen climático, clasificadas en tres ejes:  los riesgos de exposición a daños, las vulnerabilidades que afectan a las poblaciones y los ecosistemas y, por último, las oportunidades”.

En esta línea, especificó que el riesgo más notorio es el aumento de las temperaturas medias y de los mínimos diarios con noches más cálidas, aunque también pueden esperarse eventos extremos como olas de calor, menor cantidad de días con heladas, sequías y excesos hídricos en forma de tormentas y granizadas.

 

La mitigación: un cambio es posible

De acuerdo con el director del Instituto de Suelos del INTA Castelar, para que la mitigación del cambio climático sea posible se debe realizar ciertas medidas estructurales, sociales e institucionales.

Entre las estructurales, diferenció entre las que requieren el uso de ingeniería y cambios en el entorno físico como la construcción de sistemas de riego o bombeos de agua, de los que demandan un manejo del ecosistema con un impulso hacia la conservación de corredores biológicos, migración de especies en peligro de extinción, forestación, manejo de tierras protegidas, entre otros.

Además, se refirió a la incorporación de opciones tecnológicas de insumos y de procesos, en beneficio de una mejor gestión de los cultivos, la ganadería y el pastoreo. Entre ellas, destacó la adopción de nuevas variedades y tipos de cultivos y animales, incorporación de mejoras genéticas, el desplazamiento de áreas de cultivo, cambios en las fechas de siembra y adopción de germoplasmas adaptados.

A su vez, destacó los sistemas de cultivo para mejorar la conservación del agua, la captura de nitrógeno de la atmósfera, el reciclaje de residuos, las producciones integradas, los sistemas agroecológicos, el control biológico de plagas, la eficiencia del uso del agua en áreas de secano y regadío, reutilización de agua de drenaje y fertirriego, ajuste de la carga animal, distribución de aguadas, entre otros.

En cuanto a las medidas sociales, destacó la importancia de generar mapas de riesgo y vulnerabilidad, sistemas de alerta temprana y respuesta, monitoreo y uso sistemático de sensores remotos. Además, se requieren cambios en los patrones de comportamiento que fomenten las prácticas de conservación del suelo y el agua con cambios en los sistemas de cultivo, áreas y fechas de siembra y la incorporación de conocimientos tradicionales de los productores.

Por último, con respecto a las medidas institucionales destacó las económicas, como el pago por servicios ecosistémicos o las referidas a tipo de regulación regional, nacional o municipal para el uso de las tierras y los derechos de propiedad y tenencia, como así también aquellas que protejan el uso de los recursos de suelos, aguas y vegetación.

 

DEJE SU
COMENTARIO

0 comentarios

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

campos obligatorios

Se necesitan empresarios

Se necesitan empresarios
COMENTAR
COMPARTIR

“Aún haciendo a un lado la inestabilidad debida a la especulación, hay otra inestabilidad que resulta de las características de la naturaleza humana: que gran parte de nuestras actividades positivas dependen más del optimismo espontáneo que de una expectativa matemática, ya sea moral, hedonista o económica. Quizá la mayor parte de nuestras decisiones de hacer algo positivo, cuyas consecuencias completas se irán presentando en muchos días por venir, sólo pueden considerarse como el resultado de los espíritus animales-de un resorte espontáneo que impulsa a la acción de preferencia a la quietud, y no como consecuencia de un promedio ponderado de los beneficios cuantitativos multiplicados por las probabilidades cuantitativas” (J.M.Keynes).

NOTICIAS BREVES
MEDIO AMBIENTE | 05.10.2020

Apagar el fuego es urgente, prevenir los próximos incendios una necesidad y restaurar las áreas quemadas una obligación.

Apagar el fuego es urgente, prevenir los próximos incendios una necesidad y restaurar las áreas quemadas una obligación.
COMENTAR
COMPARTIR

Sin duda, cuando los homínidos comenzaron a dominar el fuego hace más de 1,7 millones de años, la capacidad de nuestros antepasados de controlar a la naturaleza se incrementó y los humanos emergimos como especie dominante. Este dominio, como ocurre siempre, fue en desmedro de los más débiles. Especies animales y vegetales, procesos ecológicos, ambientes, paisajes quedaron atrás al compás del aumento de la población humana, el incremento de sus recursos tecnológicos y económicos y su nivel de consumo. El fuego fue, y en algunos casos sigue siendo, un recurso para calentarnos, protegernos, cazar y cocinar, malear metales, combatir enemigos y habilitar áreas para la instalación de cultivos.

El Banco Mundial y el Consejo Federal de la Hidrovía ¿Quién elaborará los pliegos de la licitación?

El Banco Mundial y el Consejo Federal de la Hidrovía ¿Quién elaborará los pliegos de la licitación?
COMENTAR
COMPARTIR

La licitación para una nueva etapa del dragado y mantenimiento de la hidrovía ríos Paraná-Paraguay es uno de los proyectos de mayor envergadura que tendría que llevar a cabo el gobierno de Alberto Fernández. Los montos de dinero que está en juego suscita todo tipo de teorías especulativas alentadas desde el propio gobierno toda vez que la versión oficial del proyecto es un ruidoso silencio.

AGENDA