Domingo, 22 de Febrero de 2026 | 10:28
MEDIO AMBIENTE 13.08.2025

Firmamos todo, no cumplimos nada

Paola Batista Por Paola Batista
Titular Puls Media


Tratados ambientales hay de sobra. Lo que falta es voluntad política y memoria institucional para aplicarlos.



Argentina es un firmante serial de tratados internacionales. Pasión argenta.Desde los tiempos del papel calco y la máquina de escribir, nuestro país ha estampado su rúbrica en cuanto compromiso ambiental ande dando vueltas por el mundo: conservación del ozono, protección de la biodiversidad, lucha contra el cambio climático, defensa de los humedales, acceso a la información ambiental, y hasta resguardo de los activistas que defienden el planeta. Todo eso figura. Todo eso se firmó.


Y sin embargo, no hay tratado -por solemne que suene- que logre contener el avance desbocado de ciertos modelos productivos que arrasan con el territorio y degradan la calidad de vida como el uso intensivo de agroquímicos, la pérdida de biodiversidad agrícola a partir de la expansión sin pausa de monocultivos, la alimentación ultraprocesada disfrazada de abundancia, los desmontes crónicos, los incendios provocados y la minería extractiva sin control.Todo este descontrol no solo afecta la geografía, sino también lo que llega a nuestras mesas. Las firmas están. Lo que falta es lo fundamental: aplicación efectiva, coherencia institucional, fiscalización rigurosa y políticas públicas que protejan no solo el ambiente, sino también la salud de quienes habitan ese ambiente.


Porque si uno repasa el listado de tratados ambientales que Argentina ha ratificado (y son muchos, desde la Convención de Viena (1985) hasta el Acuerdo de Escazú (2021)) se encuentra con un entramado jurídico de aparente seriedad, con palabras rimbombantes como "sostenibilidad", "principio precautorio", "equidad intergeneracional" o "resiliencia climática". Pero basta alejar la lupa de la tinta y mirar el territorio para comprender que una firma no es sinónimo de acción.

 

 

 

Firmamos el Convenio sobre la Diversidad Biológica, pero seguimos promoviendo el monocultivo de soja transgénica en millones de hectáreas. Ratificamos el Protocolo de Nagoya,  que apunta a un reparto justo de los beneficios derivados de los recursos genéticos, evitando la biopiratería, pero la minería se sigue extrayendo con mínimos controles y nula redistribución local. Adherimos al Acuerdo de París, y sin embargo subsidiamos el transporte del gas y el petróleo con entusiasmo fósil digno del siglo XX.


Y si el campo argentino alguna vez fue ejemplo de producción extensiva de muy bajo impacto-vacas que pastaban en suelos que se regeneraban- hoy el modelo dominante es el feedlot: engorde intensivo con grano, encierro, residuos y emisiones dignas de una termoeléctrica a carbón en plena hora pico. Sustentabilidad en reversa.


Ni siquiera la minería, actividad cuya licencia social pende de un hilo, logró reconvertirse en algo mínimamente limpio o transparente. La "transición energética", nos dicen, necesita litio, cobalto, níquel, manganeso y grafito. Y sin embargo, muchas automotrices ya han dado marcha atrás con sus planes eléctricos, ofreciendo ahora versiones híbridas. ¿Qué cambia frente al petróleo, si más allá del CO? el daño persiste? ¿Y qué pasa con el hidrógeno? Verde o azul, serían más sostenibles, pero salvo para la automotriz Toyota, implicarían pérdidas millonarias en inversiones ya realizadas. Otra vez, se habla de futuro, pero se actúa con los reflejos viciados del pasado..


A lo sumo, cuando se firma un tratado nuevo como Escazú, (garantiza derechos de información y protección a defensores ambientales) se inaugura una etapa de simulacro institucional creándose crean oficinas, se hacen talleres, se emiten comunicados...pero la conflictividad territorial sigue creciendo, los defensores siguen siendo hostigados, y los proyectos extractivos avanzan como si nada.

 

El cuidado del ambiente no es de izquierda ni de derecha. Es, simplemente, el reflejo de una sociedad que valora su bienestar y el de las generaciones que vienen. No se trata de elegir entre producir o morirse de hambre -ese es un falso dilema que encubre la falta de voluntad política y de imaginación productiva-. Está demostrado que existen modelos sostenibles y de alto rendimiento: la agroecología en escala comercial, la ganadería regenerativa, la rotación inteligente de cultivos con bioinsumos, la agricultura de precisión, los sistemas silvopastoriles, la eficiencia hídrica con riego tecnificado, o incluso la minería con trazabilidad ambiental y control ciudadano. No se trata de dejar de producir, sino de producir mejor. Y eso requiere, ante todo, decisión.

 

Argentina no necesita más tratados. Necesita dejar atrás la procrastinación institucional y pasar a la acción, empezando por cumplir alguno.

 

PD. Y por si hacía falta un ejemplo más, al cierre de esta edición, Argentina ratificó el Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca.

 

 

 

 

Fuente: www.Netnews.com.ar

DEJE SU
COMENTARIO

0 comentarios

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

campos obligatorios

COMERCIO EXTERIOR | 09.02.2026

La Hidrovía, sin nombrarla, en la agenda temprana de Estados Unidos en la Argentina

La Hidrovía, sin nombrarla, en la agenda temprana de Estados Unidos en la Argentina
COMENTAR
COMPARTIR

Las primeras apariciones públicas del nuevo embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, permiten algo más que una lectura protocolar. Cuando se leen los posteos en la red social X en su conjunto, y no como hechos aislados, dibujan una hoja de ruta precisa, donde la seguridad, el comercio y el control de flujos aparecen como ejes centrales del vínculo bilateral. En ese esquema, la Hidrovía no siempre es mencionada, pero atraviesa toda la escena.

COMERCIO EXTERIOR | 20.01.2026

Licitación de la Hidrovía, una vía fluvial con aguas color de león. O color gatopardo?.

Licitación de la Hidrovía, una vía fluvial con aguas color de león.   O color gatopardo?.
COMENTAR
COMPARTIR

En una nota de opinión anterior, el autor argumentó que las metas de profundización y el rango de tarifas de peaje admisibles propuestas en el pliego de licitación para la próxima concesión del Sistema de Navegación Troncal (Hidrovía) perjudicarán  la competitividad del comercio exterior de los países de la Cuenca del Plata durante por lo menos los próximos 30 años[2].

En esta nota se argumentará que bajo un proceso licitatorio genuinamente competitivo se podrían obtener tarifas de peaje significativamente menores que las tarifas mínimas admisibles establecidas en el pliego[3].

ECONOMÍA | 13.01.2026

Evolución de la política fiscal y del sector externo argentino, en los últimos meses

Evolución de la política fiscal y del sector externo argentino, en los últimos meses
COMENTAR
COMPARTIR

En los últimos meses, uno de los temas que más se destacan del gobierno de Javier Milei es que ha logrado un superávit fiscal primario y financiero por primera vez en más de una década. Para ello ha debido revertir los  déficits crónicos que superaban el 5% del PIB y se acumularon durante décadas de endeudamiento, que era agravado por el intento de  financiamiento con emisión monetaria, que generaba altísimos niveles de inflación...

MEDIO AMBIENTE | 02.01.2026

El Futuro de las Energías Renovables en Argentina: entre la era del libre mercado y los desafíos globales

El Futuro de las Energías Renovables en Argentina: entre la era del libre mercado y los desafíos globales
COMENTAR
COMPARTIR

Argentina, históricamente vinculada a la explotación de hidrocarburos, atraviesa una transición energética que combina avances normativos, tensiones políticas y oportunidades inéditas. En las últimas dos décadas, el país ha dado pasos firmes hacia la diversificación de su matriz, con un crecimiento sostenido de las energías renovables. Sin embargo, el nuevo escenario de desregulación interna y los compromisos internacionales surgidos de la COP30 en Belém plantean interrogantes sobre el rumbo futuro.

 

AGENDA