No hace falta abrir una oficina para empezar a vender en otro país
Una pyme puede tener un producto competitivo, precios para exportar y un mercado identificado. Lo que muchas veces no tiene es a alguien del otro lado de la frontera que salga a venderlo. Por eso, muchas empresas se plantean una pregunta tan simple como difícil de resolver: ¿cómo vender en otro país sin abrir una oficina, viajar todos los meses ni montar una estructura comercial desde cero? Una startup argentina propone una respuesta.
Es precisamente en ese punto donde busca intervenir ExportaYa, una plataforma que conecta pymes exportadoras con representantes comerciales que ya se encuentran en los mercados de destino y suma inteligencia artificial para acelerar esa conexión.
La propuesta parte de una idea sencilla: no hace falta abrir una oficina en cada país para tener presencia comercial en él.
Del expatriado al embajador comercial
Una de las características más interesantes del modelo es que personas que viven en distintos países pueden registrarse gratuitamente para ofrecerse como representantes comerciales de empresas que buscan ingresar en sus mercados.
La plataforma utiliza información sobre experiencia, industrias, idiomas, ubicación y otros datos profesionales para establecer niveles de afinidad entre las empresas y los candidatos. Según la propia plataforma, la inteligencia artificial participa en el análisis de perfiles y en el cálculo de los porcentajes de coincidencia, aunque la decisión final de contactar, seleccionar o contratar siempre queda en manos de las personas.
El concepto cambia la lógica tradicional. En lugar de que una pyme argentina, o de cualquier otro país, tenga que comenzar desde cero buscando contactos en Colombia, Brasil, España o cualquier otro destino, puede encontrar dentro de una misma plataforma a profesionales que conocen ese mercado porque viven, trabajan y se mueven allí.
Y no se trata simplemente de conseguir un contacto. Un representante comercial puede convertirse en los ojos y oídos de una empresa en el mercado de destino, detectando potenciales compradores, presentando productos, generando reuniones, conociendo a la competencia y construyendo relaciones que difícilmente se consiguen desde miles de kilómetros de distancia.
La idea que propone ExportaYa combina dos elementos: la IA encuentra el match y la persona abre la puerta. La tecnología no pretende reemplazar al vendedor, sino ayudarlo a llegar más rápido a las oportunidades.
La IA puede analizar información, encontrar coincidencias y ordenar oportunidades. Pero una negociación internacional sigue necesitando algo que ningún algoritmo puede hacer completamente: generar confianza.
Un modelo que combina ambos mundos
Por un lado, la plataforma analiza la oferta exportable y busca los perfiles que presentan mayor afinidad. Por otro, el representante comercial se ocupa de llevar esa oportunidad al terreno.
La plataforma también incorpora un CRM propio, denominado Sales Tracker, para seguir las oportunidades comerciales, ordenar el pipeline y mantener bajo control los contactos y negociaciones.
La intención es atacar uno de los problemas clásicos de las pymes que participan en ferias internacionales donde es habitual conseguir decenas de contactos durante tres días y volver a casa con una montaña de tarjetas, mails y promesas de “nos mantenemos en contacto” que muchas veces terminan perdiéndose.
Con un representante instalado en el mercado, la lógica cambia. La inversión realizada para tener presencia en una feria puede convertirse en el comienzo de la venta y no en el final del viaje.
El verdadero costo de no estar
Internacionalizarse no significa solamente encontrar un comprador. Una vez conseguida una oportunidad, hay que entender el mercado, identificar quién decide, conocer los canales de comercialización, saber qué precio acepta el mercado, detectar competidores y sostener conversaciones comerciales durante meses.
Para una empresa pequeña o mediana, hacer todo eso desde el país de origen puede demandar tiempo y dinero que no siempre están disponibles.
Por eso, la figura del representante comercial adquiere una importancia creciente. No necesariamente implica incorporar personal a la estructura de la empresa: se trata de construir una presencia comercial flexible en un mercado determinado.
De hecho, el propio modelo de ExportaYa se presenta como un marketplace que conecta empresas con representantes comerciales y profesionales de comercio exterior, dejando la relación comercial y las condiciones de representación en manos de las partes.
La plataforma, en definitiva, intenta resolver una ecuación que para muchas pymes resulta difícil: presencia internacional sin estructura internacional.
Del mercado al cliente
Pero la propuesta no comienza necesariamente con la búsqueda de un vendedor. También puede hacerlo antes: ¿en qué mercado tiene sentido intentar vender?
Una pyme que todavía no tiene definido su próximo destino puede utilizar la plataforma para explorar oportunidades y analizar mercados potenciales para su oferta. A partir de allí, puede avanzar en la búsqueda de importadores y representantes comerciales que conozcan ese destino.
Ese recorrido es el que busca convertir a ExportaYa en algo más que una plataforma de contactos sino en una herramienta para acompañar distintas etapas de la internacionalización, desde la identificación de una oportunidad hasta la prospección comercial y el seguimiento de las negociaciones.
La pyme puede trabajar sobre una base de potenciales importadores y utilizar a su representante local para desarrollar la prospección en terreno.
Y aquí aparece otro aspecto interesante del modelo dado que también abre una oportunidad para quienes viven fuera de su país y conocen de primera mano el mercado en el que residen. Pueden registrarse gratuitamente, ofrecerse para representar empresas y encontrar oportunidades comerciales vinculadas con su experiencia y conocimiento del territorio.
Porque el desafío no siempre consiste en encontrar un gran comprador. A veces consiste en encontrar diez buenos compradores potenciales y tener a alguien que pueda hablar con ellos.
Y esa diferencia puede determinar si una estrategia de exportación queda en una presentación de PowerPoint o termina transformándose en ventas.
Una red que busca crecer
ExportaYa busca convertir su red de representantes comerciales en una herramienta cada vez más amplia para la internacionalización de las pymes.
Según datos de la compañía, ya cuenta con más de 1.000 agentes comerciales en más de 25 países y más de 300 pymes registradas, mientras avanza en acuerdos de representación local en Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y España.
El proyecto también suma alianzas con cámaras empresarias y entidades vinculadas al comercio exterior, además de la colaboración de embajadas y consulados argentinos en distintos mercados, fortaleciendo la red que conecta a las empresas con profesionales y oportunidades en destino.
Con el foco puesto en escalar el modelo, la startup proyecta para 2027 una nueva etapa de expansión y se encuentra abierta a sumar socios estratégicos que acompañen ese crecimiento.
El factor humano sigue siendo decisivo
En tiempos en los que la inteligencia artificial promete automatizar prácticamente todo, ExportaYa apuesta por una combinación diferente.
IA para encontrar. Personas para vender. Tecnología para hacer seguimiento.
Y quizás ahí esté una de las transformaciones más interesantes que plantea esta nueva generación de herramientas para el comercio exterior. La internacionalización de una pyme puede empezar mucho antes de que su mercadería cruce la frontera. Puede empezar encontrando el mercado correcto, identificando una oportunidad y encontrando a la persona adecuada para desarrollarla desde el otro lado.
Fuente: www.NetNews.com.ar
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